Todo el mundo tiene una opinión. El problema es que se pueden pasar el resto de sus vidas discutiendo sobre opiniones. Las escrituras dicen que ésta no es la manera de vivir la vida. Debemos vivirla basándonos en la revelación,no en las inclinaciones personales.Sea cuál fuere el tema que provoca la fricción en nuestro matrimonio, o en cualquier asunto,o sea cual fuese la decisión que hemos de tomar( ya sea de índole económica,personal o profesional) lo que debemos hacer es descubrir el punto de vista de Dios sobre el asunto y hacernos la pregunta¿ que piensa Dios de esto? Y enseguida alinearnos bajo su autoridad
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